El tejido emocional de mujeres emprendedoras frente al coronavirus

Antes de que pudiéramos comprenderlo, los seres humanos creábamos y eso que creábamos en combinación con otros elementos servían para crear nuevas cosas y este ciclo se ha venido repitiendo a través de la existencia de la humanidad. Es así como civilizaciones antiguas lograron avanzar en sus tiempos. Durante el periodo de los mesopotámicos en el milenio V a.c se les fue atribuido la invención de la función de la rueda como máquina simple de transporte,  esta a su vez ésta ya había sido creada inicialmente en el milenio IV a.c bajo el modelo de la función circular del torno de alfarero: máquina usada por los artesanos de barro para crear una pieza o vasija, esto solo para ilustrar el recurso de la invención que nos es dado naturalmente y que la función de las cosas se extiende más allá de ser un eslabón para la invención de otros objetos. 

Puede ser una analogía para este momento de la vida y lo que la acompaña mientras la vivimos. Por ejemplo como la experiencia en un trabajo nos sirve para construir un conocimiento que le daremos sentido al unirse con otro conocimiento que encontremos en un trabajo futuro, y así sucesivamente. Un sin número de vivencias interminables entrelazadas en una cadena de conocimientos durante el tiempo, y que puede ser susceptible de interconectarse con la cadena de conocimientos de otras personas.  

Pensemos en un grupo de mujeres, estas mujeres son emprendedoras; cada una con un negocio en marcha o con una idea de negocio en construcción para convertirla en algo que represente valor económico, en este punto tenemos un grupo que comparte unas semejanzas. Este grupo está viviendo una época de coyuntura social importante, están atravesando una crisis de salud, se conoció hace pocos meses la existencia y la rápida propagación de un virus muy mortífero que ataca el sistema respiratorio de las personas, en pocos meses este virus se ha expandido a lo largo y ancho de la tierra con una velocidad de contagio tan rápida que los sistemas de emergencia de varios países han comenzado a colapsar por el alto número de enfermos, muertos y el escaso número de equipos e instalaciones para responder ante una emergencia de tales calibres. Los gobiernos del mundo comienzan a tomar medidas en pocas horas; como aislar en sus casas a los habitantes de ciudades y países, todo grupo humano debía aislarse, debía distanciarse. La economía y la rentabilidad comienzan a caer y el temor dentro de ellas comienza a aparecer, la incertidumbre se convierte en un visitante de cualquier hogar en la tierra y así como el virus, la interconectividad del mundo comienza a hacer de las suyas, propaga noticias, información, teorías, con ellas toda clase de contenido diverso y casi conspirador frente a la situación que nadie aún conoce a fondo. Parpadeamos y la normalidad que conocíamos dejó de serlo. 

Para las emprendedoras y microempresarios del mundo fue un golpe que se sintió con gran fuerza, y cada segmento en su particularidad fue afectado en alguna medida; el bajo tránsito de clientes, la manufactura decreció, el pago de cada salario preocupa, el volumen de trabajo disminuyó, los turistas no están, no es lo mismo y la velocidad bajó tanto que todo paró.  

La frustración apareció, esa respuesta emocional negativa que todos hemos sentido frente a lo que percibimos cuando no podemos cumplir una meta un logro o algo que teníamos propuesto, una respuesta algunas veces imperceptible pero no inexistente que nos acompaña desde que somos pequeños, se preguntaran para que esta puesto ese sentimiento en los seres humanos, ¿habrá algún un sistema de recompensa que aún no conocemos? ¿Qué valor en reciprocidad tendrá? la enciclopedia de la personalidad nos da una pista sobre su función social, la frustración al provocar un efecto negativo indica que nuestros intereses y la forma en que queremos conseguir esos intereses no están funcionando y deben ajustarse, acomodarse o reorganizarse. Una forma muy vivencial de aprender sobre lo que sentimos, ¿no?  

Esta emoción está presente en estas mujeres emprendedoras, y no es una emoción que transite sola por su sistema límbico o emocional, la frustración se transforma por la carga emocional que ya trae de la desilusión, la tristeza y algo de sorpresa, a esto nos referimos desde la psicología como emociones secundarias, emociones que tienen una carga previa de otras emociones y se transformar en una nueva emoción y esa nueva emoción que surge será susceptible a cambios futuros en combinación con otras. Se convierte en un ciclo emocional. 

¿Cómo menguar las emociones de estas mujeres que en medio de sus emprendimientos las experimentan y van mutando?, la respuesta se presentó como quién percibe algo singular, como cuando ves el tránsito de una estrella fugaz en medio de un cielo estrellado, encontramos que había una necesidad de identificación con otras personas que estaban pasando por un episodio familiar, una necesidad de sopesar la realidad, que las cosas que ellas pensaban y sentían no era invención de su cabeza a punto de “enloquecer”, fue así como las historias de vida de mujeres emprendedoras de largo trayecto con episodios emocionales significativos y factores similares a sus vidas dentro del emprendimiento y en medio de una crisis mundial por una pandemia eran casi que igual o comparativamente igual a las historias que ellas estaban viviendo. Durante estás conversaciones   las palabras fueron la tela y el hilo las emociones, como si la historia de cada una fuera un ápice de una historia no terminada, como si su historia estuviera dentro de la historia de otra mujer, y esas historias a su vez fueran a participar dentro de la historia de otra mujer. 

Así pudiéramos comprenderlo no podríamos, la inagotable capacidad inventiva de nuestras vidas dentro la vida de los demás.   

Cultura de la cooperación, un camino hacia la inclusión

Te invito a ir de viaje – vamos unos 700.000 años, en la sabana africana, estamos en la selva en pequeños grupos, y descubrimos de formas trágicas, que todo a nuestro alrededor quiere matarnos. En este escenario, ¿cómo la especie humana logró vivir hasta hoy? ¿Cuál era el tipo de inteligencia utilizada? (tómate un tiempo, piensa..)

Tal vez pensaste en algunas inteligencias que nos diferencian de otros animales, conciencia, pensamiento y adaptación, pero si pensaste en algún aspecto relacionado con la inteligencia cooperativa como la esencia de la supervivencia, probablemente sobrevivirías en esta época. Al pensar de forma cooperativa, se podría unir al grupo, identificar las diferentes habilidades, inteligencias, fuerzas, agilidades, hacer una trampa para matar al mamut y alimentar a toda la comunidad.

Esa es la lógica de todo el éxito de la especie humana hasta hoy, la cooperación, el otro es una necesidad legítima, sin el otro no somos, lo que no hace fuertes son nuestras diferencias y la unión de ellas, es compartiendo nuestras inteligencias que resolvemos problemas.

A lo largo de la historia, el trabajo a tomado multiples significados, actualmente se habla que el trabajo es extensión del ser, necesitamos ser útiles, resolver problemas, producir para el bien común, a la vez que lucramos y luchamos por tener ascenso social.

Cada organización proyecta su propósito, y al abrir la puerta de cada una, encontramos un país entero, con su propio idioma, formas de vestir, hábitos, tradiciones e incluso su propia vegetación, que son influenciadas sobre todo por el clima de la organización.

Cultura, es un proceso sistémico y dinámico que adquirimos socialmente en relación con el otro, siendo así, en continua transformación. Es en lo colectivo que aprendemos y transmitimos creencias, valores y prácticas sociales, la cultura teje nuestra construcción del ser, de vivir, trabajar, relacionar, divertirse y morir.

Esta construcción humana, nos caracteriza como seres racionales, sociales y con capacidad de pensar y tomar decisiones, por sí mismo y por lo colectivo para un objetivo común.

Pero aquí cabe diferenciar cooperación de solidaridad, la cooperación como vimos en nuestro viaje en la sabana, requiere convivencia, confianza, relacionarse, en el que se unen esfuerzos para un objetivo común, es un equipo que juega junto y que ha aumentado la capacidad competitiva con los otros animales. La solidaridad, es un acto de bondad, ayuda en momentos de vulnerabilidad, que no necesariamente es un trabajo colectivo, de relación.

De esta forma, solo una cultura de cooperación, garantizará innovación y diferencial competitivo en las organizaciones, es juntando diferentes inteligencias, capacidades, géneros, orientaciones, épocas, etnias, razas y culturas que las organizaciones pueden sobrevivir a lo largo del tiempo.

Mckinsey y company en 2017 lanzó una investigación que reveló en datos estadísticos que empresas en el cuartil superior para la diversidad son más propensas a tener rendimientos financieros por encima de sus respectivas medias de la industria nacional.

Con cada investigación de diversidad e inclusión los números de mejoras sólo aumentan, es necesario y urgente promover una gestión de diversidad, pensando en ello, alineamos esa estrategia con la sistematización de Univaldo Coelho Cardoso, que ha aclarado sobre cómo se establecen nuestras relaciones de convivencia, confianza y cooperación, en una perspectiva de convivir para conocer, conocer para confiar y confiar para cooperar, como sigue:

“Convivir para conocer trae la prerrogativa de que es en la convivencia donde es posible conocer al otro. El trabajo deberá crear un espacio donde la convivencia entre las personas de un determinado grupo les permita ampliar el conocimiento mutuo. Conocimiento que avance la experiencia adquirida en el cotidiano de las relaciones vigentes y que supere los prejuicios que quizás se hubieran establecido durante esa convivencia. Conocer para confiar asumir que la confianza se basa en relaciones, con el conocimiento mutuo y en las oportunidades que cada uno puede ser probado en el cumplimiento de los compromisos asumidos. Confiar supone convivir y convivir permite confiar.”

La cultura de la cooperación nos invita al diálogo con las diferencias, a tener una gestión de diversidad e inclusión, la lógica es jugar juntos, para alcanzar resultados y objetivos en común, que sólo a través de la disponibilidad de convivir con lo diferente de nosotros, podemos conocer, como también, reconocernos en el otro, posibilitando confianza para cooperar, la cooperación trae una nueva cultura.

Los programas en gestión de diversidad e inclusión son estrategias de empresas comprometidas con el desarrollo corporativo, económico, legislativo y social, garantizando su permanencia y relevancia en un país, impactando su comunidad, sus empleados, clientes e inversores, capacitando a la gente y el proceso.

Con esto, presentamos algunas posibles estrategias en gestión de diversidad e inclusión, como forma de estimular habilidades esenciales para diseñar una cultura cooperativa, como diferencial competitivo:

Primero, proponemos un diagnóstico de madurez organizacional, indicado para un levantamiento de información cualitativa y cuantitativa, a través de pruebas para evidenciar sesgos inconscientes que pueden perjudicar las decisiones del equipo, realización de grupos focales para elegir qué grupo de baja representación social será estratégico para ser incluidos en la cultura de la empresa, elección del comité de mentores y el grupo afinidad.

Un segundo paso es la creación del propósito de diversidad e inclusión con el Liderazgo y los Talentos Humanos, aquí, la estrategia, la táctica y la operación se establece, capaces de transformar la cultura para un objetivo común, desde el proceso de selección hasta el feedback y seguimiento de un equipo diverso.

Esto desemboca en la presentación del plan estratégico, táctico y operativo del programa para todos los colaboradores es necesaria para socializar y acompañar la cultura de cambio, esta participación debe ser activa y constante.

La concientización y capacitación, surgen como el siguiente paso, esta fase es crucial para que el cambio sea de lo individual a lo colectivo, tener una Medición del impacto del programa que levante los principales cambios psicosociales, así nacen insights descriptivos y estadísticos del programa de diversidad e inclusión, haciendo un análisis antes y después de la implementación. Y por último, blindar con el reconocimiento del área más inclusiva, alcanzando indicadores y metas estipulados en el programa.

El desafío está lanzado, tener una cultura de cooperación como estrategia de una gestión de diversidad e inclusión es revisar creencias, ampliar horizontes, fortalecer acciones. Que cada individuo se sienta perteneciente y corresponsable por el objetivo común, que se sientan útiles, seguros, que como equipo, todos cooperan, todos ganan es así que creemos en el éxito del diferencial competitivo.

El Cubo social como consultoría de impacto tiene como objetivo facilitar la proyección, implementación, medición y acompañamiento del programa de gestión de diversidad e inclusión, con metodologías propias y articuladas para cada necesidad, proporcionando cursos, consultorías y charlas.

CARDOSO, Univaldo Coelho. Cultura da cooperação./ Univaldo Coelho Cardoso, Vânia Lúcia Nogueira Carneiro, Édna Rabêlo Quirino Rodrigues. –  Brasília : Sebrae, 2014.

¿Quién ve resultado, ve impacto?

David es un director de operaciones que siempre se ha preocupado por demostrar el impacto social positivo que su organización realiza en una comunidad en Malambo-Atlántico, norte colombiano. A menudo David y su equipo preguntan para los padres de familia que piensan sobre las clases y la forma de trabajar de su equipo. David lleva registros sobre cuántos niños y jóvenes asisten a sus actividades y se siente muy satisfecho porque la asistencia es alta y el numero de jóvenes interesados en los programas es cada vez mayor. 

Como la mayoría de líderes, David enfrenta el desafío de demostrar para los padres de familia, patrocinadores de su proyecto y comunidad en general, que su organización si tiene una relevancia social, que los recursos están siendo bien utilizados y que la visión de transformación social que un día creó se está materializando. 

En los programas sociales sin importar que estos pertenezcan a organizaciones sin fines de lucro, fundaciones empresariales o colectivos sociales, la medición del impacto social, es aún un territorio desconocido para muchos, donde se confunden números y porcentajes con la verdadera transformación de dinámicas de vida en las personas a las cuales dirigimos nuestros programas.  

Al igual que David, muchas organizaciones consideran que asistencia, número de inscritos y porcentajes de satisfacción hablan de impacto, y se pueden traducir en el cambio que estamos causando en la vida de las personas, pero ¿Será que el número de jóvenes que asisten a una capacitación es igual al número de jóvenes transformados por esta intervención?  

No necesariamente, muchos de estos jóvenes pueden asistir el curso entero sin ni siquiera tener un cambio cognitivo relevante que posteriormente los ayude a tener un cambio en sus hábitos de vida. Pero, ¿entonces como llegamos a saber la diferencia entre aquellos que si logramos impactar y aquellos que solo pasan por nuestras salas? 

Para comenzar a responder esta pregunta, creemos necesario hablar de la diferencia entre resultado e impacto, considerando que, el número de jóvenes que asisten a las capacitaciones en la organización que David lidera, es resultado, resultado, por ejemplo, de un buen proceso de diseño de programa social y específicamente de buenas prácticas de selección y atracción de los jóvenes.  

Cuando hablamos de resultados, consideremos los logros de corto y medio plazo, obtenidos por el esfuerzo de los equipos para el cumplimiento del compromiso social pactado en el diseño del programa. El resultado, nos demuestra que la cadena de valor está operando de forma positiva o negativa y en la mayoría de las veces nos deja obtener percepciones sobre el programa por parte de los actores interesados. 

Ya cuando hablamos de impacto es importante entender que es el cambio cognitivo y comportamental inducido por un programa social. Este cambio debe ser sostenido en el tiempo, aplicado a la vida cotidiana y en muchos casos extendido a grupos no involucrados directamente con el programa social. Impacto es la diferencia entre lo que pasó al implementar el programa y lo que hubiera pasado sin él. Y en el caso de los jóvenes que asisten a las capacitaciones de David Responde a la pregunta, “¿Cuánto del cambio observado en los jóvenes (si lo hubo) ocurrió debido al programa o la intervención?” 

Y aquí nos encontramos con la entrada a lo desconocido para muchos, ya que para llegar a este nivel de evaluación se necesitan diseños de investigación rigurosos.  Es una investigación compleja e intensiva que necesita de métodos como la selección aleatoria, grupos de control y de comparación y además un riguroso análisis de la información, tanto cualitativa como cuantitativa, todo esto con la finalidad de establecer vínculos causales, o relaciones, entre las actividades que se llevan a cabo y el impacto deseado. 

Por ejemplo, una evaluación del impacto del programa de educación de David debería partir de un buen diseño de la estrategia de medición del impacto social, donde posiblemente David y su equipo tendrán la oportunidad de crear hipótesis sobre el impacto que están causando y elegir la línea de trabajo de acuerdo a su cultura organizacional y a la dinámica del programa social. Posteriormente, crear indicadores e instrumentos acordes a los objetivos de evaluación y realizar una comparación de los datos con un grupo que no haya sido intervenido por David y su equipo, con el propósito de aislar otros factores que puedan haber influido en los cambios de los jóvenes.  

Vemos en la práctica que lo que más complica al momento de pensar en evaluación del impacto es que el proceso requiere experiencia y entrenamiento técnico.  Si la organización no cuenta con la capacitación internamente, se deben contar con asistencia de evaluadores externos que guíen el proceso y ayuden a mantener la neutralidad en el flujo de evaluación. 

Hace algunos años conocimos varios líderes que como David presentaban dificultades para enfrentar internamente la evaluación del impacto social, por no comprender el proceso y porque la contratación de evaluadores externos resultaba extremadamente costosa para las organizaciones. Fue en estos encuentros que nació nuestra metodología de evaluación del impacto social, la cual a partir del método científico y parámetros de Business Intelligence facilita el acompañamiento de los indicadores, con el principal propósito de simplificar el proceso y otorgar autonomía a las organizaciones para gestionar su proprio impacto, utilizándolo en la toma de decisiones estratégicas y construcción de capital social.  

Nuestro propósito en Cubo Social es facilitar que las organizaciones de impacto sean vistas como la mejor opción para inversión y desarrollo profesional con propósito, por eso vemos en la evaluación del impacto social un camino para que las organizaciones encuentren formas de potenciar su impacto, y así, impulsar el poder de transformación de américa latina.  

Piensa y mira la salud mental… ¿Dónde anda?

Cuando sientes dolor en el oído, ¿qué haces? ¿qué médico buscas? Quizás un Otorrinolaringólogo que te ampare y te guíe en cómo cuidar y recuperarte. ¿Y cuándo sientes dolor, sufrimiento, agotamiento psíquico, emocional como lo cuidas? ¿A quién buscas? Te invito a pensar como una persona biológica, psíquica y social, que tiene construcciones constantes y complejas. El cuidado de la salud mental aún hoy está rodeado de tabúes y miedos, pero como cualquier otro dolor, el sufrimiento psíquico está en el cuerpo, la mente y necesita ser cuidado de forma precisa y especializada. Pero entonces… 

¿Qué es la mente? quizá un “lugar” donde se crean o guardan los pensamientos, si le preguntáramos a un niño de 7 años él podría señalar su cabeza como el lugar donde ubica sus pensamientos, esas percepciones tienden a ser insuficientes para definir la mente, si vamos atrás en el tiempo encontramos que la mente ha sido definida desde varias perspectivas filosóficas y científicas; por ejemplo el filósofo Karl Popper no definió de manera unitaria a la mente, planteó un problema; cuerpo-mente definiendo al cerebro como una condición necesaria para que la mente realice sus funciones, a lo que el llamaría después dualismo Cuerpo-Mente y que serviría posteriormente para el desarrollo de la Teoría de la Mente. Es en este punto que Popper introduce “el cuerpo” como un elemento a considerar dentro de cualquier abordaje en salud mental. 

Para entenderla debemos pensar también en el cuerpo, la Organización Mundial para la Salud piensa que “un estado de completo bienestar físico, mental y social” es Salud Mental y no encierra ésta última solamente en “la ausencia de afecciones o enfermedades”, y a su vez establece como principio global que “no hay salud sin salud mental”. Tener un bienestar es necesariamente pensar que el cuerpo tiene una sinergia con la mente, que el cuerpo cumple, de alguna forma, las veces de vehículo que lleva nuestros dolores y alegrías, lo que nos gusta y no, las motivaciones y los temores, y que estos elementos, paradójicamente, no tienen un cuerpo que nuestros ojos identifiquen como tal. El miedo, el amor, la motivación, la empatía son fenómenos que usan a nuestro cuerpo para hacerse reconocibles ante todos, por ello, es que condiciones como la anorexia, el Parkinson, la tricotilomanía (hábito en el que las personas sienten placer en arrancarse el cabello, y vello de diferentes partes del cuerpo) son visiblemente perceptibles. Y ¿qué pasa con las personas que padecen de otras condiciones que están en sus cuerpos pero que no son visibles y fácilmente perceptibles? 

Según el Plan de Acción Sobre Salud Mental 2013-2020 de la OMS, que arroja datos de relevancia como; 1) La segunda causa de muerte en personas de entre los 15 y los 29 años después de los accidentes de tránsito es el suicidio, 2) En los países de ingresos bajos y medios entre un 75% y un 85% de las personas que tienen algún trastorno grave no reciben tratamiento y la cifra es alta también en los países de ingresos elevados: entre un 35% y un 50%. 3) Que los recursos para financiar la salud mental por persona son de US$2 para los que viven en países de ingreso medio o bajo y US$50 para una persona que vive en un país con ingresos elevados. 4) La disposición en recurso humano es un profesional en psiquiatría por cada 100.000 personas y solo el 7% de psicólogos inmersos en la fuerza laboral trabaja en salud mental. Y que, si llevamos esos datos a Colombia, evidenciamos que dentro del programa La Salud en las Américas de la Organización Panamericana de la Salud, la depresión y la ansiedad predominan en los adolescentes, niños de entre 7 y 11 años presentan algún problema de salud mental, y que las enfermedades que predominan en personas mayores de 18 años son la psicosis, depresión y ansiedad. También hay indicios que el acceso a los servicios de salud mental se distribuye con un 92% para niños de entre 7 a 11 años y un 38% para la población adulta, además el informe describía que, en Colombia en el año 2016, 3486 vidas de hombres y mujeres se perdieron por cuenta del suicidio. 

¿Qué hacemos? Me pregunto más que como una ciudadana preocupada, como colombiana, qué hace este país por cuidar la salud mental de todos nosotros. Actualmente Colombia cuenta con la ley 1616 de 2013 que vela por garantizar el ejercicio pleno del derecho a la atención en salud mental y en línea con el Plan de Acción Sobre Salud Mental 2013-2020 de la OMS busca abarcar servicios, políticas, leyes, planes, estrategias y programas para abordar esto. Que, si bien tiene una estructura estratégica y operativa centrados en la promoción, prevención y rehabilitación termina reducida en acciones de contención y recuperación, situación que aparta el foco – critico – de prevenir y promocionar acciones de vida saludables. Y por el contrario evidencia incapacidades para estructurar protocolos de atención primaria en salud mental. 

Como es operada ahora, la salud mental “rehabilita y cura” una perspectiva que está ignorando la vulnerabilidad natural y predeterminada sobre nuestro psiquismo al que estamos expuestos desde el nacimiento y que se refleja en diferentes experiencias; apartarnos de papá, mamá, o alguien que nos cuida para ir al primer día de clases, enterarse que eres adoptado, hacer amigos, sufrir de bullying, cambiar de casa voluntariamente o sufrir un desplazamiento, vivir la pérdida de alguien por una muerte natural o por un asesinato, lograr finalizar el colegio, no poder continuar estudiando, quedar embarazada, quedar embarazada siendo adolescente, ser llamado para una entrevista de trabajo, esperar ser llamado para alguna entrevista de trabajo, estudiar lo que quieres, lograr tener recursos para estudiar, sentir tristeza por todo, sentir felicidad por todo, ganarse una lotería, no tener dinero, ser ascendido, ser despedido, vivir en la ciudad, vivir en la calle de una ciudad, vivir en el campo, vivir en la selva, viajar solo, viajar acompañado, desear tener hijos, querer operarse para no tener hijos, ser homosexual, ser heterosexual, ser asexual, ser indígena, ser blanco, ser negro, ser hombre, ser mujer. Es la trayectoria humana, experiencias de todos que configuran “la experiencia de vivir” y que directamente influye en nuestro psiquismo que a su vez crea un universo único que debe ser mirado y cuidado.  

Escrito por Carolina Rivas – Coordinadora de proyectos Cubo Social

Proyecto VIVE- Un caso de éxito sobre mentoría virtual

150 emprendedoras en México son capacitadas a través de Componente Digital y reciben mentoría Cubo Social, una alianza Proyecto Vive.

“Emprender, es abrir un camino, que constantemente cambia sus condiciones, es saber que estamos aquí para jugar un juego infinito, donde muchas veces vas delante de la competencia y otras veces atrás. Lo importante es saber que existe un propósito y la posibilidad de dejar un legado para el mundo”. Comenta Valentina Coley, co-fundadora de la startup Cubo Social.

La alianza entre el proyecto VIVE en México, la Fundación Walmart, Estados Unidos, ManpowerGroup y The Trust for the Americas, lleva 4 años implementando estrategias de desarrollo social, económico y emocional involucrando liderazgo de mujeres de Latinoamérica, que facilitan oportunidades de profesionalización y emprendimiento para mujeres mexicanas en situación de vulnerabilidad en 184 municipios y 28 estados mexicanos.

En este año de 2019, el Cubo Social, fue invitado a elaborar un componente digital por celular que capacitara de forma online, a mujeres emprendedoras residentes en diferentes municipios mexicanos, llevando por medio de videocápsulas, podcasts y webinares, de forma práctica, inspiracional y divertida. Cerca de 150 mujeres recibieron la capacitación del Cubo Social, con los temas: El emprendimiento y empoderamiento de la mujer; Gestión del emprendimiento; Inteligencia emocional en el emprendimiento y Actitud de ventas.

Webinar en Facebook Live sobre actitud de ventas

Después del proceso de capacitación online, fueron seleccionadas 15 emprendedoras por destacarse en el proceso por su madurez y el impacto de sus emprendimientos. Estas 15 mujeres recibirán una mentoría completa y el acompañamiento para potencializar sus negocios bajo la metodología del Cubo Social.

Según la ONU, en 18 países, los cónyuges pueden impedir legalmente que sus esposas trabajen; en 39 países, las hijas y los niños no tienen los mismos derechos de herencia; y en 49 países no hay leyes que protejan a las mujeres de la violencia doméstica.

El empoderamiento de la mujer ligado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)  forman parte de los valores del Cubo Social, que desde septiembre de 2015, los ODS y, en particular, el ODS 5, que es una hoja de ruta para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, tiene como misión garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles de la toma de decisiones en la vida política, económica y pública.

El empoderamiento busca que las mujeres no queden en segundo plano en el proceso globalizador y que se posicionen como líderes capaces de generar desarrollo en las comunidades donde actuan. Cuando se alcanza este objetivo, sin duda también se contribuye al ODS 10, es decir, a la reducción de las desigualdades en la sociedad. El Cubo Social, cree e invierte en la capacitación personal y profesional como herramienta esencial para el desarrollo humano.

     La innovación social y sus desdoblamientos de impacto es tema que acompaña diferentes agendas globales para el desarrollo de forma sostenida articulando las esferas económicas, ambientales y sociales. El principal objetivo de este artículo es presentar un caso de innovación social resaltando el papel de la llamada sociedad civil que desde la segunda mitad del siglo XX, viene presentando diversos enfoques sostenidos en la idea de que los sujetos tienen el poder suficiente para liderar su propio desarrollo, lo que exige un trabajo colectivo y confluencia de actores y recursos.

   Este desarrollo de capacidades de empoderamiento para la transformación social ha sido la premisa preliminar de prácticas sociales que desafían el statu quo dominante de las instituciones hegemónicas que tienden a definir formas excluyentes para garantizar la generación de condiciones sociales.

     Las organizaciones sociales partes de la sociedad civil han evidenciado estrategias propias de para solucionar problemáticas evidentes en comunidades y grupos vulnerables específicos para garantizar de formas alternativas a la protección de los derechos fundamentales y mejora de calidad de vida. La implementación de proyectos con impacto social, entre ellas, las redes y el voluntariado, han demostrado que el gobierno o la empresa no son los únicos actores generadora de capital económico y que las organizaciones sociales pueden contar con influencia social. Sin embargo, la transformación social producto de una innovación social es sostenible en el tiempo solo, cuando consigue crear procesos sinérgicos de dialogo entre estos actores sociales, gobierno, mercado y sociedad civil.

      La innovación social entendida como campo, se alimenta entonces de experiencias y aprendizajes personales, colectivos y organizacionales, influidos por fenómenos de cambio.  ¿Cómo vemos la innovación? el artículo presenta la innovación social como un campo que posibilita espacios de transformación por medio del trabajo intersectorial incentivando acceso a la salud, educación, equidad de género, disminución de la pobreza entre otros como también la capacidad de generar  autonomía de toda sociedad para el compromiso cívico en la búsqueda de posibles resoluciones de problemas públicos teniendo como base instrumentos de los sectores académicos, públicos y privados articulando con la comunidad para el impacto de transformación social deseado.

Abordaje conceptual

     La innovación social se ha venido constituyendo como un concepto múltiple, polisémico, descrito por varios autores y centros de estudio especializados en su desarrollo. Según Mulgan, (2007) la innovación social se relaciona con nuevas ideas que funcionan en la satisfacción de objetivos sociales; actividades innovadoras y servicios que están motivados por el objetivo de satisfacer necesidades sociales y que son predominantemente desarrolladas y difundidas a través de organizaciones cuyos propósitos primarios son sociales. 

De forma complementar Phills et al. (2008) la describe como el propósito de buscar una nueva solución para un problema social que es más efectiva, eficiente, sostenible o justa que las soluciones existentes y para la que el valor creado alcanza principalmente a la sociedad como todo y no individuos en particular.

Por otro lado Bignetti, (2011) resalta como el resultados del conocimiento aplicado a las necesidades sociales a través de la participación y la cooperación de todos los actores involucrados, generando soluciones nuevas y duraderas para grupos sociales, comunidades o para la sociedad en general. Podemos ver, que los abordajes sobre la innovación social que los autores destacan son colocados como acciones estratégicas posibles y anunciadas como forma para superar desafíos sociales emergentes. 

El concepto “social” hace referencia, ante todo, a los retos que se presentan en la dinámica propia de las sociedades, lo que lleva a la innovación social a ser enfrentada como una gran categoría organizativa donde co-fluyen diferentes iniciativas con objetivos diversos y complejos que no pueden ser abordados solo por los gobiernos dado que, por urgencia, demandan una interrelación de actores sociales.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señala la nueva transición de una innovación enmarcada en un proceso industrial o de base tecnológica para una concepción de la innovación como un sistema más amplio donde es importante la transferencia y la difusión de las ideas, de las experiencias y del conocimiento.

 También indican la importancia de que esta información circule a través de canales y redes políticos y culturales que guíen y delimiten las actividades y la capacidad de innovación. La innovación social se presenta como una oportunidad para abordar retos sociales complejos con una aproximación transversal, en donde las soluciones innovadoras se basen en algo más que la tecnología (Mulgan,2007)

    Esta reciente concepción sobre lo que significa innovar lleva a comprender que el problema social puesto de forma sociopolítico es de interés del sector público, privado y de toda sociedad, en la búsqueda de un desarrollo sostenible que impacta de forma sistémica en la economía y crecimiento a nivel país.

Como es planteado por Bignetti, (2011) es fundamental la movilización de toda la sociedad civil en la búsqueda del desarrollo, buscando prácticas que atiendan la necesidad de una población que convive con escasez que viene de procesos históricos, en que el estado solo no da cuenta. De esta forma, se hace necesario que los sectores públicos, privados y académicos incentiven programas e inviertan en investigaciones y productos que colaboren para el desarrollo de calidad de vida y garantía de derechos en los públicos más vulnerables.

     La innovación social como campo de trabajo, enfoca en la optimización de las dinámicas de vida de comunidades y no sólo busca el lucro, alimenta de forma cíclica las prácticas sociales dando relevancia al desarrollo económico de todo país. De acuerdo con esta postura la forma comunitaria incentiva pensar de formas múltiples para resolver un problema, conectar sectores, desmonopolizar las ganancias, como también es repensar la forma de mercado. 

Innovación social en América Latina

     Como un tema latinoamericano la innovación social nace a partir de las diferentes crisis socioeconómicas, gobiernos e grandes organizaciones privadas han asumido procesos de transformación y posicionamiento en la sociedad para avanzar en este fenómeno asociado a la búsqueda de una sociedad más equitativa y de mayores oportunidades para todos y la oportunidad de estimular dinámicas sociales alineadas a las agendas internacionales de desarrollo social (Buckland y Murillo 2014).

     Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en sus siglas CEPAL, la identificación y el reconocimiento público de las experiencias innovadoras es la puerta de entrada que le permite aportar a la región recomendaciones concretas de acciones, innovadoras y probadas. Considerando que frecuentemente la innovación social latinoamericana viene de condiciones adversas, en entornos en los que el mercado no ha ofrecido alternativas ni el sector público ha respondido a las necesidades y reclamos de la población, y ante esto, un grupo de individuos lidera procesos de solución basándose en lecturas socioculturales.

     En América latina una región caracterizada por fortalezas culturales, de recursos naturales y diversidad promueve millares de programas de innovación activa a lo largo de toda la región que buscan fomentar crecimiento social y económico. Sin embargo, programas que enfocan en la inclusión social no alcanzan a satisfacer necesidades más básicas o lo hacen con baja calidad. Es posible afirmar, entonces, que los resultados del crecimiento en la región no están beneficiando a las grandes mayorías (Rodríguez, Adolfo y Alvarado 2008). Sin embargo, ha logrado reducir la pobreza extrema y propenden por la unión social con miras a enfrentar un mundo globalizado, con grandes retos, diversidad de factores estructurales y culturales determinan esta situación y es indispensable utilizar todos los potenciales creativos en pro de un continente renovado, generador de cambios para abrir espacios dignos para todas las personas.  

Metodología

Para alcanzar los objetivos definidos, se adoptó un enfoque de investigación de naturaleza cualitativa y también por ser la más adecuada para el entendimiento de las cuestiones a ser investigadas.

Según Godoy, (1995) en este tipo de investigación, el significado que la gente da a las cosas ya su vida debe ser la preocupación esencial del investigador. Se trata de un enfoque de carácter social. Una investigación social, para Gil (1999), puede ser entendida como un proceso formal y sistemático con el objetivo fundamental de descubrir respuestas a problemas mediante el empleo de procedimientos científicos, permitiendo la obtención de nuevos conocimientos en el campo de la realidad social.

A partir de ese de referencia, la investigación es predominantemente del tipo cualitativo que, además de ser una opción del investigador se justifica, sobre todo, por ser una forma adecuada para entender la naturaleza de un fenómeno social.

El estudio de caso contemplado según lo expone Yin, (1989) es el método de estudio de caso apropiado para temas que se consideran prácticamente nuevos busca examinar un fenómeno contemporáneo en su entorno real   y cuando lo limites entre fenómeno y su contexto no son claramente evidentes.

Descripción del caso: Modelo de innovación social- Cubo Social

     Cubo Social es un negocio social, que tiene como principal objetivo desarrollar capacidades en gestión estratégica, gestión del conocimiento y gestión de la innovación en organizaciones sociales latinoamericanas. Paralelamente trabaja en la creación de madurez en las áreas de responsabilidad social corporativa de empresas de diferentes sectores. 

     Fundado en el año de 2017, el emprendimiento nace después de 5 años de análisis de problemáticas asociadas a la gestión en organizaciones sociales identificadas por medio de la practica investigativa de la disertación de maestría, aprendizagem organizacional em emprendimientos sociales em Brasil e Colombia, escrita en 2015 por una de las autoras del actual artículo.

     Por medio del estudio comparativo de dos organizaciones sociales ubicadas en Brasil y Colombia, la autora identificó que las organizaciones sociales investigadas trabajaban sobre una dinámica de prueba- error, basándose en las urgencias del día a día y un foco directo en las problemáticas sociales, dejando de lado la formación de un modelo de gestión con procesos, métodos y flujos de trabajo que les permita su permanecía en el tiempo, aumento de impacto o calidad de vida en el trabajo.

     La gestión es manifestada en este articulo como la sistematización de las acciones ligadas a administrar, coordinar, dirigir una organización, lo cual exige cierta responsabilidad. De forma complementar Fajardo (2005) coloca la gestión como el conjunto de conocimientos modernos y sistematizados en relación con los procesos de diagnóstico, diseño, planeación, ejecución y control de las acciones en las organizaciones en interacción con un contexto social.

     Posterior a las conclusiones de la maestría fueron realizados intervenciones directas en cuatro organizaciones sociales en Colombia y Brasil para entender estos fenómenos en las rutinas y equipos de trabajo. En estas organizaciones de carácter no lucrativo se constató que procesos asociados a gestión como son la planeación estratégica, control financiero, acompañamiento y medición del impacto social generado por los proyectos sociales y procesos de implementación de la innovación y gestión del conocimiento presentaban un nivel de madurez básico, que disminuían significativamente las posibilidades de realizar cambios estructurales en las comunidades atendidas.

     Dentro de este escenario de abordaje teórico e practico, surgió la necesidad de crear un modelo de trabajo que permitiría a partir de la articulación de diferentes agentes sociales como, emprendedores sociales, empresarios, académicos y líderes gubernamentales la creación de un espacio de discusión y creación de metodologías que ayudasen a las organizaciones sociales a desarrollar capacidades orientadas en tres ejes principales: Estrategia, conocimiento e innovación social.

Cubo Social en la práctica

El Cubo Social ayuda a las organizaciones sociales a crear sistemas de gestión que les permite ampliar la transformación social. Busca convocar el trabajo sinérgico entre empresarios, académicos, emprendedores y líderes sociales para la asesoría de las 44 organizaciones sociales con las cuales trabaja actualmente, localizadas en 3 países latinoamericanos, Brasil, Colombia y Argentina. 

 Al juntar estas fuerzas de forma sistemática se construyen modelos simples que integran principios, buenas prácticas y herramientas para la operación y gestión sustentable de negocios sociales. Con el principal objetivo de estimular el crecimiento gradual de la madurez organizacional con capacidades y recursos suficientes para llevar a cabo la transformación social que cada comunidad necesita.

En el primer año de trabajo fue creada una red de apoyo para el impacto social que cuenta con una red de trabajo de 120 emprendedores sociales en toda Latinoamérica, realización de artículos, metodologías y webinares sobre innovación social, transformación digital y gestión del conocimiento para el impacto social. Paralelamente está red de soporte es viabilizada gracias al apoyo de organizaciones como PayPal, 2SIT, The Trust for Americas y Salesforce.

Bases metodológicas

 Cubo Social posee cuatro modelos metodológicos propios para la creación, acompañamiento y medición del impacto social y como ser adaptado de acuerdo con la cultura organizacional de cada corporación. Según Karadgi (2014), una corporación se define como una o más organizaciones que comparten una misión, metas y objetivos que permiten entregar valor en la forma de productos o servicios. Para Kandjani, Bernus e Nielsen (2013) una corporación es un sistema cuyos elementos se organizan para ejecutar una, algunas o todas las funciones asociadas al ciclo de vida de los productos o servicios ofrecidos por la organización.

Al abordar una organización social como un sistema, su funcionamiento puede ser descrito a través de modelos que representan su estructura y el comportamiento de los elementos que la componen. La descripción de una organización se debe hacer en un nivel de detalle suficiente para comunicar el funcionamiento requerido por la organización para apalancar la transformación social requerida en una comunidad.

El Cubo Social sugiere un modelos de estructura de una organización social que sigue un enfoque de arquitectura corporativa y sirve como guía para identificar los elementos que componen la organización (Naranjo, Risco, Rossi, & Lopes, 2016).

Estos modelos fueron creados a partir de bases metodológicas de la arquitectura de software y su abordaje organizacional. A continuación, serán explicados cada uno de los modelos para ampliar la comprensión y relevancia:

  1. Modelo de referencia: nace de la sistematización de las mejores prácticas de gestión de proyectos sociales que funcionan hoy en Latinoamérica y resultados de investigación académica. Estas prácticas fueron clasificadas utilizando 3 dimensiones que simplifican su entendimiento y uso. La primera de las dimensiones es la cadena de responsabilidades, asociadas a  tres diferentes niveles, estratégico que enfoca en la gestión superior cuya actividad principal es la planificación a largo plazo y un mayor impacto no futuro, nivel táctico cuya actividad principal es desdoblar los objetivos estratégicos en  planes con impacto a medio plazo y un último nivel asociado a la gestión operacional cuya actividad principal es planear y acompañar la ejecución de las actividades del día a día.

    La segunda dimensión, organiza las diferentes áreas de la organización social y clasifica las mejores prácticas en función de los papeles, habilidades y conocimientos del equipo po 3 áreas principales: Administración, operaciones y comunicaciones.

    La tercera dimensión, articula las dimensiones anteriores con tres aspectos, tecnología, procesos y cultura organizacional, ayudando a entender las características culturales y permitiendo a los asesores de Cubo Social crear un sistema contextualizado a las necesidades de la organización.

  • Guía de evaluación: Esta guía está compuesta por dos momentos, el diagnostico preliminar de la organización realizado con base en formularios semiestructurados que exploran las características mas significativas de la cultura e historia organizacional y evaluación del impacto de la intervención del Cubo Social donde es realizada una profundización sobre las principales transformaciones a partir del trabajo de asesoría en los miembros.
  • Modelo de Madurez: Permite localizar cada organización intervenida en diferentes niveles de madurez de acuerdo con la sistematización de los objetivos y cualidades que las organizaciones deben atender em función de sus proyectos sociales.
  • Guía de adaptación: Es el método desarrollado para adaptar el modelo de referencia a la cultura y realidad de cada organización.

Esta metodología, creada por los fundadores del Cubo Social con bases en diferentes campos de estudio como la arquitectura de software, arquitectura corporativa, psicología social y emprendimiento social, permite categorizar el caso dentro de la innovación social por buscar una nueva solución que surge de la unión de varias áreas del conocimiento para responder a  a la carencia de modelos de gestión consistentes y que permitan a las organizaciones sociales actuar de forma más eficiente y sostenible.

Conclusiones

La reflexión sobre la innovación social y su papel como campo de trabajo de millones de emprendedores en Latinoamérica revela que  más allá del mercado, de la tecnología permite mirar de forma panorámica cuestiones sociales que nos rodean e identificar el potencial  de acciones sostenibles para los grandes desafíos social.

El levantamiento bibliográfico para este artículo revela un acervo literario sobre el tema, que presenta abordajes aun superficiales con carencias de casos reales que demuestren nuevas formas de nutrir las aproximaciones teóricas.  Se considera necesario nuevas investigaciones académicas para responder a tantos procesos históricos y sus desafíos sociales, así como presentar más casos de innovación social para incentivar que proyectos sociales de impacto sean posibles.

El propósito del Cubo Social en este campo es mostrar cómo métodos como proceso de innovación social pueden fortalecer e impactar la vida útil de las organizaciones sociales por medio de metodologías innovadoras que busquen  desarrollar capacidades de gestión para, creyendo en la potencia del ser humano  y en su capacidad de promover el poder de transformación, entendiendo que los mejores negocios sociales resultan del trabajo sinérgico entre emprendedores, académicos, empresarios y empresarios líderes sociales.

Vemos que es un proceso que puede ser creado en cualquier organización, fuera de la capacidad netamente tecnológica, la innovación debe convertirse en parte de la estrategia, , áreas de la organización y a cultura de la organización, en un proceso estratégico asociado a lo social y lo cultural de toda la organización. Y paralelamente permite participar activamente en la construcción de sociedades más equitativas, justas y humanas, basada en la cooperación entre los diferentes actores sociales, gobierno, mercado y sociedad civil.

Sus  cuatro modelos metodológicos para la creación, acompañamiento y medición del impacto social y como ser adaptado de acuerdo con la cultura organizacional de cada organización lo sitúa como un modelo abierto de buenas prácticas y soluciones en gestión para proyectos sociales, que le permite solucionar problemas utilizando metodologías que han ofrecido resultados en áreas de la tecnología específicamente startups

 

Referencias

    Bignetti, L.P (2011) As inovações sociais: uma incursão por ideias, tendências e focos de pesquisa. Ciências Sociais Unisinos, v. 47, n. 1, p. 3-14.

     CEPAL (2010). De la innovación social a la política pública. Historias de éxito en América Latina y el Caribe. Santiago: Naciones Unidas.

     Gil, A. (2010). Métodos e Técnicas de Pesquisa Social. 6. ed., São Paulo: Atlas

     Godoy, A. (1995)  Pesquisa qualitativa: tipos fundamentais. RAE – Revista de Administração de Empresas, São Paulo, 5 (3): 20-29.

     Kandjani, H., Bernus, P., & Nielsen, S. (2013). Enterprise Architecture Cybernetics and the Edge of Chaos: Sustaining Enterprise as Complex System in Complex Business Environments. 46th Hawaii International Conference on System Sciences (pp. 3858-3867). Hawaii: IEE.

     Karadgi, S. (2014). A Reference Architecture for Real-Time Performance Measurement. Springer.

     Mulgan, G., Tucker, S., Ali, R., y Sanders, B. (2007). Social innovation: what it is, why it matters and how it can be accelerated. London: The Young Foundation. En línea: http://www.sbs.ox.ac.uk/faculty-research/skoll/ research/social-innovation-reports-resources/social-innovation-what-it-why-it-matters-how-it-can-beaccelerated (Consulta: 20-10-2018).

     Murray, R, Caulier, J, y Mulgan, G. (2010): The open book of social innovation. London: The Young Foundation.

    Naranjo, J., Risco, J., Rossi, A., & Lopes, F. (2016). Utilización de la técnica QFD en una arquitectura de procesos de software. I+i Investigación aplicada e innovación, 50-59.

     Phills Jr., James A., Deiglmeier, Kiss, & Miller, Dale T. (2008). Rediscovering Social

Innovation. Stanford: Stanford Social Innovation Review, Fall 2008.

    Rodríguez Herrera, Adolfo y Alvarado Ugarte, Hernán (2008), Claves de la innovación social en América Latina y el Caribe. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), noviembre, Santiago de Chile. Disponible en http://www.cepal.org/publicaciones/xml/2/34682/ Claves_ de_innovacion_social.pdf. (Consulta: 20-10-2018).

Responsabilidade social, o que eu tenho a ver com isso?

Quando você pensa em responsabilidade, o que de imediato vem a sua mente?  É comum receber respostas que é uma pessoa com maturidade de responder por si mesma, ser responsável. O conceito de responsabilidade vai de encontro, como aquele que é consciente dos seus próprios atos e/ou pelas ações de outros, ou seja, esta ação pode se estender por vários núcleos para além do individual, familiares, empresarias, nacionais e internacionais. Como seres relacionais, se faz necessário desenvolver em nossos processos de integração esta competência para a preservação e continuidade humana.

Desta forma, ter uma responsabilidade social vem de uma necessidade específica, que busca solucionar problemas advindos de questões históricas, políticas e econômicas, para o desenvolvimento de toda uma sociedade que incorporam a responsabilidade como cidadãos físicos, jurídicos nos espaços público e privado.

As empresas entram como fortes aliadas neste processo, pois tem domínios econômicos, domínio legal e domínio social, que podem e devem estimular uma sociedade mais justa e igualitária, e com isso, entram em um ponto fundamental de competitividade no mercado, agregando os stakeholders em um compromisso em melhorar os laços atuais e estar atento as gerações futuras, de clientes, fornecedores, colaboradores e investidores.  

No Brasil, o movimento de valorização da Responsabilidade Social Empresarial (RSE) ganhou força na década de 90, a partir de campanhas de cidadania vindo da população, através de ações de institutos não-governamentais e empresas que se engajaram em ações.

O principal núcleo de Responsabilidade Social Empresarial no Brasil, é o Instituto ETHOS, que promove e instrui que empresas sejam socialmente responsáveis na aplicação da gestão de seus negócios, para além do cumprimento da legislação é o estímulo na cadeia de valor, para o desenvolvimento sustentável, econômico, ambiental e social.

A norma ISSO 26000/2010, Norma Internacional de Responsabilidade Social é uma diretriz socioambiental que ampara organizações nos seus processos decisórios e de se responsabilizar pelos impactos na sociedade.

As empresas estão cada vez mais sendo analisadas por seu desempenho financeiro, qualidade e pelo seu impacto social, a RSE cada vez mais é uma exigência e um ponto fundamental de crescimento nos negócios.

Afinal, é necessário alinhar nossos avanços de produção, respeitando o planeta e amparando os impactos que causam em toda sociedade, pensando os negócios com uma gestão sustentável, de forma econômica, ambiental e social, só assim é possível o avanço de forma igualitária e justa.

No amparo das decisões socialmente sustentável, o Cubo Social entra com sua expertise com metodologias próprias afinadas em gestão de impacto, com as diretrizes que acompanham a RSE possibilitando inovação nos negócios, e desencadeando efetivamente uma gestão de responsabilidade social.

Atualmente, quais são as suas práticas socialmente responsáveis?

Escrito por: Tamara Ferreira- Partner Brasil Cubo Social

Lecciones para líderes de impacto

Las organizaciones que pertenecen a la red del Cubo Social saben que nuestras asesorías e intervenciones están siempre orientadas por un pool de autores que guían los procesos de trabajo y la forma como entendemos las organizaciones. En el top de estos autores se encuentra Simon Sinek autor inglés que asesora a la mayoría de las compañías que aparecen en Fortune 500, al gobierno de los Estados Unidos, las Naciones Unidas, entre muchos otros, quienes recurren a Sinek por su sabiduría poco convencional y sus principios sobre liderazgo.

Sinek lanzó en el 2005 a la luz su percepción sobre cómo funcionaba el mundo y la forma en que las organizaciones operan en él, en esta abordaje conceptual, expuso un patrón que, según sus investigaciones, todos los grandes líderes compartían a través de la historia.  “Cómo los grandes líderes inspiran la acción” fue la charla en TED que nació a partir de este planteamiento y hoy es el tercer video más visto en TED.com.

Les presentamos aquí 10 lecciones que Simon Sinek nos aportó para entender el liderazgo d impacto y que sintetizan los lineamientos escritos en su libro “Start with Why”

1. Comience con por qué

Simon Sinek señala que todos en una organización saben “qué” es lo que hacen. Algunos saben “cómo” lo hacen. Pero, muy pocos saben “por qué” hacen lo que hacen. Él señala que la razón no puede ser para obtener un beneficio. Ese es un resultado, y siempre será un resultado, de proporcionar algo de valor e impacto positivo al mundo.

El”por qué” significa: ¿Cuál es tu propósito? ¿Cuál es tu causa? ¿Cuáles tu creencia? ¿Por qué existe su organización? ¿Por qué te levantas de la cama por la mañana y por qué debería importarle a alguien?

2. Tener claridad, disciplina y consistencia

“La gente no compra” qué “haces, compra” por qué “lo haces”

Tener claridad sobre la transformación que quieres cambiar en cierto contexto, segmento o público específico es lo que les permite a los grandes líderes articular lo que existe más allá de sus productos y servicios al propósito a ser alcanzado en el día a día. Además de expandir esto primero a sus empleados y luego a sus clientes.

3. Construye redes de seguridad

¿Alguna vez has visto a un artista de trapecio realizar actos desafiando a la muerte sin una red de seguridad? La respuesta más probable es no. Simon nos recuerda que la única razón por la que el actor tiene el coraje de hacerlo es porque saben que la red de seguridad los atrapará si se caen. Del mismo modo, las relaciones son la red de seguridad que le da el valor al líder para cometer errores.

Saber que alguien te respalda, disminuye significativamente el miedo a fallar. Y si fracasas, sabiendo que alguien estará a tu lado diciendo: “Te entiendo”. Puedes hacer esto “, te da el coraje para volver a levantarte, según el autor.

Todos los líderes deben tener valor, pero el valor no es una fortaleza interna profunda viene del apoyo que sentimos por parte de los demás. El coraje engendra inspiración. Cuando actúas con coraje, inspiras a los miembros de tu organización a que también actúen con coraje.

4. La comunicación no se trata de lo que se habla, se trata de lo que escucha

La mayoría de las compañías tienen logotipos, pero pocas han podido convertir esos logotipos en símbolos significativos. La mayoría de las empresas son malas para comunicar lo que creen, su “por qué”.

Sin la claridad del “por qué”, un logotipo no es más que eso. Decir que un logotipo es sinónimo de calidad, servicio, innovación y demás, solo refuerza su estatus como un concepto vacío. Estas cualidades son sobre la empresa y no sobre la causa.

5. Los líderes necesitan seguidores

Ser un líder requiere tener personas que elijan seguirte. La confianza debe establecerse antes de que alguien tome la decisión de seguirte, no surge simplemente porque un cliente toma la decisión de comprar algo, no es una lista de verificación.

La confianza es un sentimiento que comienza a surgir cuando tenemos la percepción que la otra persona u organización es impulsada por cosas distintas a su propio beneficio. Y la mejor forma de ganarla, según Simón, es comunicando y demostrando que se comparte los mismos valores y creencias.

6. Somos animales sociales y respondemos según el entorno

La sociedad ha circulado una versión diluida del liderazgo, cubriendo el verdadero compromiso y el sacrificio con una retórica vacía y una falta de preocupación y conciencia de la condición humana. En otras palabras, no estamos hechos para esto. Aunque los humanos mostraron la capacidad de “sobrevivir y prosperar, incluso cuando el entorno que los rodeaba cambió, los rasgos fundamentales inherentes a nuestra naturaleza humana permanecen sin cambios. Las reglas de ser humano son exactamente las mismas.

Aquí están los hechos concretos: “Somos animales sociales y respondemos a los entornos en los que estamos, siempre” dice Simon. Comprender de dónde venimos proporciona el marco necesario para construir una base sólida.

7. Servir a los que sirven a los demás

El liderazgo no es un rango. Si bien hay personas que tienen autoridad, eso no las convierte en un líder. Hay personas que no tienen autoridad, pero ellos mismos son líderes.

Un líder tiene la cualidad del servicio inherente a su papel, se preocupa por mantener motivados a aquellos que cuidan de la operación del día a día y es agradecido por el rol que estos cumplen.

8. Los grandes líderes son buenos para ver lo que la mayoría de nosotros no podemos ver

En su exitoso libro “Comience con por qué, cómo los grandes líderes inspiran a todos a tomar decisiones”, Sinek cita a Henry Ford, quien inventó el moderno sistema de fábricas para mejorar la producción. Mejoró la industria automotriz e hizo que la gente creyera que el auto era un artículo que la gente común podía querer y comprar. Si Ford hubiera preguntado a la gente en ese momento, hubieran dicho que necesitaban caballos más rápidos porque aún no habían experimentado el auto. Un líder es visionario, osado y lleva a su equipo a extremos desafiadores.

9. Exigir un ambiente de trabajo placentero.

Simon cree que es un derecho dado por Dios amar donde trabajamos.  Por lo cual debemos exigir que nuestros líderes proporcionen un entorno en el que queremos llegar y como líderes debemos proporcionar espacios de crecimiento personal y profesional saludables.

Y este estilo de cultura del trabajo saludable no solo sucede, tiene que ser cultivada. “Todos hablan sobre la importancia de la cultura, pero nadie parece estar enfocado en construirla”, dice Simon. Las relaciones son la fuerza vital de nuestra experiencia humana, e intrínsecamente “queremos preocuparnos unos por otros, queremos mejorar y crecer”. Los verdaderos líderes crean un entorno donde las personas se sienten seguras para expresar sus temores, preocupaciones, y vulnerabilidades.

10. El liderazgo es definido por sabiduría no por jerarquía.

Un título elegante y una gran oficina pueden indicar autoridad, pero no garantiza que usted sea un líder. “El liderazgo no tiene nada que ver con el rango, liderazgo es una responsabilidad”, dice Simon.  Al interrumpir la idea errónea de que la autoridad es sinónimo de liderazgo, Simon agrega: “Sé que muchas, muchas personas que están hoy en los niveles más altos de organizaciones no son líderes”.  No hay un seminario o certificado intensivo que pueda convertirte mágicamente en un líder. El liderazgo es una habilidad que requiere práctica y coraje. “Si tienes el coraje, puedes guiarme y yo te seguiré”.

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Diversidade nas organizações, é uma estratégia competitiva?

Diversidade e inclusão está na pauta de reuniões das grandes empresas globais, é um conceito que precisa estar bem definido para possibilitar a ampliação e entrega da inovação. Afinal, somos todos diferentes, construção histórica, cultural, faixa etária, gênero, orientação sexual, etnia, raça, crenças, personalidade, formação, facilidades e limitações. Essas diferenças nos movem e nos expandem no contato com o outro, e o desafio é irmos juntos na busca e cobrança de direitos iguais com caminhos diversos para pessoas diversas. O Cubo Social aceita o desafio e trabalha para incentivar o desenvolvimento de potencialidades humanas, para isso, entendemos o ser humano como único e em processo biopsicossocial contínuo, partindo da ideia que a saúde psicológica entrelaça toda esta estrutura, que tem base em nosso lugar no mundo e como nos sentimos, influenciando diretamente no nosso comportamento, criatividade e produtividade. Trabalhamos na criação de programas de inclusão e diversidade para empresas e organizações sociais que acreditem nesta visão, e enxergam uma proposta de valor em observar as necessidades da equipe interna e dos clientes que estão cada vez mais confiando e adquirindo uma marca que tenha em sua missão a responsabilidade e impacto social. Desenvolvemos uma metodologia com oito passos de trabalho com foco na diversidade das empresas, em que propomos: Alinhamento dos propósitos e estratégias; Diagnóstico Institucional; Preparação do time; Proposta de experiência; Execução da experiência; Seleção de organizações sociais que trabalham e desenvolvem a diversidade em suas práticas; e a mensuração e divulgação dos principais impactos do programa. Esta metodologia acompanha, pesquisas atuais como o da McKinsey,  reconhecida como líder mundial de consultoría empresarial, que analisou 366 empresas públicas em diversos setores no Canadá, América Latina, Reino Unido e Estados Unidos para mensurar o impacto da diversidade nos resultados financeiros das empresas. Os resultados foram: Empresas no quartil superior para a diversidade racial e étnica são 35% mais propensas a ter retornos financeiros acima de suas respectivas medianas da indústria nacional. As empresas no primeiro quartil para a diversidade de gêneros são 15% mais propensas a ter retornos financeiros acima de suas respectivas medianas da indústria nacional. No Brasil a preocupação com a diversidade surge nos anos 90 em contato com movimentos sociais e políticos, e toma força na era das redes sociais, neste fenômeno as informações são rápidas e influenciam toda uma rede de consumidores, que estão cada vez mais críticos e de olho na atuação adequada da marca. Vemos então que, o pluralismo nas empresas, traz vantagens competitivas e resultados financeiros mensuráveis e se torna um fator diferencial nas empresas de sucesso. Este modelo estratégico de gestão da diversidade que facilitamos em Cubo Social, está para além de uma estratégia de negócios, mas se adequa a um perfil organizacional maduro, humano e eficiente, visto pelos profissionais como um lugar que estimula o crescimento de uma carreira com propósito, possibilitando o desenvolvimento profissional e pessoal e principalmente é um compromisso com a sociedade, provoca mudanças estruturais significativas de forma sistêmica e gradiente.

Afinal, o que é uma carreira com propósito?

Estamos vivenciando um novo marco histórico, com a geração millennial, alguns autores demarcam que são os nascidos entre a década de 80 até o ano 2000, jovens que nasceram com a era digital, e recusam que seus corpos sejam domados e alienados na produção, capital pelo capital. Quando não se sentem pertencentes no trabalho que fazem, não há realização pessoal, diálogo, inovação e respeito a diversidade, logo saem e vão à procura da realização profissional que dê sentido também pessoal. Na busca deste sentido, surge a necessidade de uma carreira com propósitos e significados, consomem o que traz verdade, analisam, se conectam desejando autenticidade, e assim, de forma sistêmica, se comunicam e inspiram outras gerações a também inovarem.

O Cubo Social trabalha no campo da inovação social alcançando toda América Latina, investe seu propósito de vida em desenvolver capacidades de gestão para organizações sociais. A inovação social é um tema que está sendo muito bem explorado, uma pesquisa lançada pela FGV-EAESP trouxe a bibliométrica sobre a produção acadêmica dos últimos 20 anos, em que resgataram 588 artigos no período de 1995 a 2015, considerando a maior produção de conhecimento na área de inovação social.

Com isso a inovação fomenta o empreendedorismo, sobretudo com um olhar de impacto social, um grande exemplo de inspiração é a história de Ana Fontes, que saiu do mundo corporativo, em que foi executiva de marketing de grandes multinacionais como Volkswagen Brasil, e com um currículo admirável canalizou seus conhecimentos para um grande impacto. Fundou a Rede de Mulheres Empreendedoras, com a missão de empoderar mulheres na busca de independência financeira e maior autonomia nos negócios e na sua própria vida. Descobriu que realizar um sonho grande passa por horários flexíveis, em que possibilite conciliar trabalho e família e concomitante trabalhar por uma causa em que se acredita – são as maiores motivações que as mulheres brasileiras têm para empreender  segundo pesquisa “Empreendedoras e seus negócios – 2018”, realizada pela RME (Rede Mulheres Empreendedoras)

A inovação social é um fenômeno que busca trabalhar para se desenvolver financeiramente, mas também como seres políticos, desenvolvendo capacidades sóciopolíticas, buscando soluções a problemas que atingem a sociedade como um todo, não apenas a um indivíduo. São sujeitos comuns que se comprometem com o protagonismo, alcançando resultados de profundas transformações socias, melhorando a qualidade de vida de toda uma geração, prioridades não atendidas pelo Estado, são ações que impactam na economia e dão possibilidade de trabalho remunerado ou voluntário, ao passo que influenciam positivamente toda a comunidade.

Por: Tamara Costa Ferreira- Partner Brasil Cubo Social